jueves, 27 de noviembre de 2014

LA REINA DE LAS NIEVES

AGOTADO
COLGANTE REINA DE LA NIEVES


















Hay días en los que el mundo parece frío, difícil, distante.. Y a veces me asusta también pensar que mi corazón se ha vuelto de hielo... Estos días parece que un trozo de espejo maldito ha entrado en nuestro ojo y lo vuelve insensible, y es entonces cuando la Reina de las Nieves aprovecha para llevarnos a su territorio, donde la emoción no existe. La reina nos hace prisioneros y nos da un beso para helar nuestro corazón y otro para olvidar nuestra vida.
Pero entonces llegan días en los que la vida pasa felizmente, el amor nos guía y somos valientes ante cualquier circunstancia... somos valientes para salir del frío, de ver y vivir el mundo de otra manera, de elegir entre razón y sentimiento... somos libres y damos nuestro corazón.

Cuenta la leyenda, que un hermosa hada, la Reina de las Nieves, vivió en los picos más altos y solitarios de los Alpes. La gente de la montaña y los pastores subían para admirarla y los hombres habrían dado cualquier cosa por casarse con ella. De hecho, muchos dieron su vida y muchos valientes hicieron todo lo posible para acercarse a ella, siempre con la esperanza de convencerla. La reina observaba a cada pretendiente, pero su corazón de hielo no podía sentir nada en absoluto, y eran empujados a los abismos sin fondo por los duendes.
Hasta que un día un joven cazador, fascinado por la historia, decidió probar suerte. Haciendo acopio de todo su valor, el tímido joven entró en el salón del trono y, impresionado por su belleza, no pudo articular palabra. Así se pudo de rodillas, admirando a la Reina durante horas y horas, sin abrir la boca. La reina lo miró en silencio, contempló que era más guapo que sus otros pretendientes y descubrió que el comportamiento del joven le tocó el corazón. Pero no quería admitir que quería casarse con él.
Mientras los duendes vigilaban a su señora porque temían que se podía romper la ley y caer la furia del Destino sobre el pueblo de la montaña. Así que decidieron arrojarlo al abismo. La Reina de las Nieves observó la escena desde la ventana pero no había nada que pudiera hacer para detenerlos. Sin embargo, su corazón de hielo se derritió, y la hermosa hada cruel se convirtió en una mujer. Una lágrima cayó de su ojo, la primera que derramó, y cayó sobre una piedra, donde se convirtió en una estrella plateada, en la única flor que crece en los picos más altos, en el borde del abismo.. edelweiss.