viernes, 29 de noviembre de 2013

MIS SOLETES SIGUE CON SUS DISEÑOS.


Hoy os vengo a recordar que Mis Soletes sigue con sus diseños, ¿os acordáis de la primera entrada donde os hablamos de ella http://eraseunavez2007.blogspot.com.es/2013/05/mis-soletes.html ?
Si queréis adquirir algo de lo que veis o queréis algo más personalizado poneros en contacto con nosotros y os informaremos.
Aquí os dejamos su últimas creaciones.


DIADEMAS












FOFUCHAS

domingo, 24 de noviembre de 2013

LA A MÁS SIGNIFICATIVA DE PARÍS

 
PENDIENTES TORRE EIFFEL




Podemos pensar que, ya que la hemos visto en millones de fotos, sabemos cómo es. Podemos creer que, ya que han hablado tanto de ella, ya la conocemos. Pero estamos equivocados: no la conoceremos hasta que la tengamos delante, hasta que hablemos con ella y la escuchemos. Y entonces veremos que no se parece a las fotos que hemos visto, que no es como nos lo habían contado. Porque tiene muchos rostros, muchas personalidades. Al menos una para cada amante.
Visitar la Torre Eiffel es una experiencia única, que va más allá de su altura. Hay torres como la Taipei 101 en Taiwan o las Petronas en Malasia que alcanzan más altura o réplicas como la Tokyo Tower en Japón, pero no nos sugieren la sensación que transmite la centenaria torre francesa ni logran encandilarnos como lo hace la original con sus 324 metros.
Tal vez sea por esa traza urbana que se extiende bajo sus patas arqueadas o quizás la contundencia del Campo de Marte que encuentra con el abrazo del Palacio de Trocadero... Tal vez sean los luminosos reflejos del río Sena o  tal vez aquella atmósfera cargada de historia, belleza, arte y glamour que flota sobre las calles de París y que se puede ver desde arriba de la torre, desde el aire...
O tal vez sea esa historia  marcada por grandes eventos del siglo XX pero también repleta de contables historias pequeñas que transpiran en las estructuras de hierro, a pesar de haber sido repintadas una y otra vez, pequeñas historias pertenecientes a sus 200 millones de visitantes. 
Y a pesar de ese bullicio, de los destellos de flashes para captar esa visita inolvidable, la Torre Eiffel siempre atraerá a esos amantes eternos.

viernes, 8 de noviembre de 2013

EL TIEMPO TEME A LAS PIRÁMIDES





GARGANTILLA
 PIRÁMIDES













¿A quién no le ha fascinado la historia de Egipto? A casi todos nos ha enmudecido la visión de las grandes pirámides o asombrado sus escritos. Desde que nació la egiptología se ha aprendido mucho de esta civilización, siempre basado en textos y observaciones empíricas. 
Pero hay que reconocer que el esoterismo se ha metido también en este tema para interpretar la construcción por ejemplo de las grandes pirámides dando lugar, en la mayoría de los casos, a interpretaciones erróneas. Así, cada vez que se habla de sus grandes templos o pirámides, siempre se escucha el rumor de su posible orientación hacia estrellas o planetas y esto hace sugerir que los egipcios tenían amplios conocimientos sobre la bóveda y su mecánica. ¿Quién no ha oído que las tres pirámides de Guizan reproducen sobre la tierra la constelación de Orión?



Los egipcios debieron alcanzar un nivel de conocimiento astronómico bastante significativo pues conocer los astros no solo era una motivación religiosa sino que les ayudó a crear, por ejemplo, un calendario muy parecido al nuestro y que contenía las crecidas del Nilo. Pero la colocación de las pirámides responde a motivaciones religiosas y no como meros observatorios o constelaciones. No estaban tan avanzados en al astrofísica, las pirámides eran orientadas hacia el sol porque tendrían un componente místico y no científico o los conductos de las pirámides se orientaban hacia el norte porque allí estaban las estrellas que no desaparecían nunca del firmamento, las estrellas circumpolares, que nunca morían.. Los egipcios creían que había una relación entre la muerte y el hecho de que las estrellas desaparezcan y vuelvan a aparecer (ciclos astronómicos): el rey difunto alcanzaría la eternidad viajando a las estrellas imperecederas en el cielo del norte o junto a Ra en la barca solar.
Las pirámides, por lo tanto, son un símbolo de la vida eterna y de la regeneración antigua, no temen al tiempo.